lunes, 19 de enero de 2026

FAO advierte sobre destrucción del 40% de los cultivos mundiales

 

 


 

En el marco de la conmemoración del día internacional de la sanidad vegetal, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hizo un llamado a la acción ante la pérdida de los cultivos a nivel mundial. Anualmente, cerca del 40% de las siembras se ven afectadas por factores climáticos, perdiendo la capacidad de recuperación de las tierras y de producción de alimentos al nivel necesario para la población mundial.

«Una sola salud» más que un lema un llamado a la comprensión

El lema empleado para promocionar las campañas de cuidado de la tierra y la producción de alimentos es «Una sola salud» este, hace una convocatoria a reflexionar en cuanto a la interacción que tenemos los seres humanos con todo lo que se encuentra sobre el planeta, siendo que la salud animal, vegetal, ambiental, maritima y humana están vinculadas de manera inseparable.

Los seres humanos consumimos directa o indirectamente lo que se encuentra a disposición en la naturaleza, por lo tanto, los cultivos de todos las clases son indispensables para la vida. De este modo, es fundamental comprender que estando entrelazados, el cuidado de la salud de los cultivos determinará en gran medida el cuidado de la salud animal y de la misma forma el cuidado de la salud humana.

No obstante, garantizar la seguridad alimentaria, a través de la sanidad vegetal en los cultivos mundiales es un reto, toda vez que anualmente estos se ven afectados por plagas y situaciones climáticas que destruyen por completo su capacidad de subsistencia, además de disminuir los rendimientos por hectárea que se encuentran estimados de acuerdo con las semillas y zonas de cultivos.

Plagas y cambio climático impactan económicamente

El hecho de que anualmente se estime la pérdida de hasta 40% de los cultivos estimados en la producción ocasiona un impacto en la agricultura y en la alimentación de manera inmediata, sin embargo, uno de los más grandes efectos ocurre sobre la economía, pues se llegan a manejar pérdidas en el sector agrícola cercanas a los 220 000 millones de dólares, fundamentalmente por la suma de los efectos sobre los pequeños productores.

Esta cifra se pierde estrictamente por el coste de producción de los cultivos que no logran finalizar su ciclo de producción, de manera que el impacto crece cuando se suma la pérdida deribada de la imposibilidad de la venta de productos que terminan siendo de baja calidad para el mercado y a su vez los efectos que esto tiene sobre los mercados de futuros en casos como los cultivos de maíz, soja y otros comodities agrícolas.

Volver a lo tradicional para generar cultivos sanos

La FAO menciona experiencias exitosas en las que, por una parte se evitan los cultivos trangénicos, a la par de generar formas de evitar la proliferación de plagas que afecten la calidad de los mismo. Al respecto, técnicas de manejo de plagas, implementación de medidas de rotación de cultivos, cuidados de la tierra como el tratamiento mediante mecanismos biológicos, son sólo algunas de las recomendaciones para mitigar la pérdida de capacidad de producción vegetal.

En ese sentido, el organismo internacional aplaude iniciativas con las que se vuelve a lo autóctono y lo tradicional en cuanto a las semillas fuente de los cultivos, le apuestan y recomiendan prácticas de permacultura en la que el respeto por la tierra, en comprensión de que somos parte de ella, y de que la fuente de la salud humana se encuentra en lo que consumimos se encuentre de forma preminente.

Para disminuir la tasa de pérdida de cultivos es necesaria la rotaciión de estos, el cuidado de las semilla, retornar a la semilla originaria, hacer un manejo adecuado de las plagas, con insumos biológicos que no atacan las siembreas, entre otros. Por lo tanto, FAO hace un llamado en ese marco para que las investigaciones, las políticas gubernamentales y la conciencia ciudadana, se dirijan hacia la recuperación de los cultivos.

ecoportal 

 

jueves, 15 de enero de 2026

Sandwich de tofu braseado

 

 

 

 


 




Ingredientes
  • 2 rebanadas de Thins 8 cereales
  • ½ bloque de tofu firme
  • 1 c.s. de concentrado de manzana
  • 2 c.s. de salsa tamari o de soja
  • 1 cm de raíz de jengibre fresca
  • 75 gr. de anacardos (remojados durante 2 horas)
  • El zumo de medio limón
  • 1 c.s. colmada de levadura de cerveza
  • Cebollino picado al gusto
  • Unas hojas de lechuga roja
  • Sal
  • Agua
Preparación
  1. Para brasear el tofu, primero lo cortamos en filetes grandes y finos y lo freímos en la sartén con un poco de aceite hasta que esté dorado por ambos lados. Por otro lado, pelamos el jengibre y lo rallamos. Lo añadimos a la sartén junto con la salsa tamari (o salsa de soja) y el concentrado de manzana. Añadimos también agua hasta cubrir el tofu. Dejamos cocinar a fuego bajo-medio hasta que el líquido se haya consumido.
  2. Para preparar la crema agria, trituraremos los anacardos (previamente remojados durante dos horas), con la levadura de cerveza, el zumo de limón y un poquito de agua. Una vez tengamos los anacardos bien triturados, añadimos agua poco a poco hasta conseguir una crema, más o menos espesa, dependiendo del gusto, y salamos. Le daremos el toque a nuestra crema agria añadiendo un poco de cebollino.
  3. Montamos nuestro sándwich Thins disponiendo una base de hojas de lechuga roja, los filetes de tofu braseados y crema agria.    (delantaldelosalces)

martes, 13 de enero de 2026

La nueva pirámide alimentaria y el rol del Estado en lo que comemos

 

 

 


 

 Termina dando un mensaje claro: volver a lo esencial, comer menos productos industriales, recuperar una alimentación natural

Estados Unidos ha vuelto a cambiar su pirámide alimentaria, y a primera vista, podría parecer un ajuste técnico más, sin embargo, el giro actual no es menor, ya que implica un cambio simbólico, discursivo y sobre todo político en la forma en que el Estado comunica qué significa “comer bien”.

La nueva guía abandona el modelo del “plato equilibrado” y adopta una pirámide invertida que coloca en el centro a la “comida real”, prioriza proteínas y grasas, y reduce el énfasis en cereales y productos procesados. Algo que termina dando un mensaje claro: volver a lo esencial, comer menos productos industriales, recuperar una alimentación natural. En un contexto de crisis de obesidad, enfermedades crónicas no transmisibles y desconfianza hacia la industria alimentaria, el discurso resulta atractivo. El problema no es el diagnóstico parcial que hace, sino todo lo que deja fuera.

En ese sentido es necesario tener en cuenta que la nutrición también supone un espacio de disputa ideológica, y esta nueva pirámide lo confirma. Ya que el énfasis en la responsabilidad individual “elige comida real”, “reduce ultraprocesados” o “prioriza proteínas de calidad”, desplaza el foco desde los sistemas alimentarios hacia las decisiones personales, cuando comer bien no solo es una elección, sino también es una condición social que depende de ingresos, tiempo, territorio, políticas, regulación del mercado y protección social.

Por otro lado, bajo un lenguaje aparentemente despolitizado, la guía reproduce una lógica conocida: si la población no come bien, es porque no elige bien. Sin embargo, es importante entender que el Estado orienta, recomienda, sugiere; es decir, no todo queda en base a la decisión individual, los entornos también importan.

Hablar de comida real en un país donde amplios sectores viven en desiertos alimentarios, trabajan jornadas extensas y dependen de alimentos baratos y disponibles no es neutral. Tampoco lo es reducir el debate sobre ultraprocesados sin cuestionar de manera frontal el poder de la industria que los produce, los subsidios que los abaratan y las políticas comerciales que los expanden. El mensaje puede ser correcto en términos generales, pero resulta incompleto cuando no va acompañado de transformaciones estructurales.

Además, el nuevo énfasis en proteínas y grasas saludables abre otro frente de debate. Si bien existe evidencia que cuestiona el exceso de carbohidratos refinados y azúcares, también hay consenso sobre la importancia de la fibra, los cereales integrales y la diversidad alimentaria. Simplificar la ecuación nutricional en “más proteínas, menos carbohidratos” puede derivar en lecturas erróneas, dietas restrictivas y mensajes confusos, especialmente en contextos donde la educación alimentaria es limitada.

Las guías alimentarias no solo orientan a la población general. También influyen en programas públicos, compras estatales, comedores escolares, asistencia alimentaria y marcos regulatorios. Por eso, su diseño no puede desligarse de la mirada del derecho a la alimentación. Cuando una guía se presenta sin una estrategia clara ligada a su relación con el entorno alimentario, corre el riesgo de convertirse en una narrativa aspiracional válida solo para quienes ya tienen condiciones favorables para elegir.

El debate de fondo no es si la pirámide anterior era mejor o peor, ni si el plato equilibrado estaba desactualizado. El verdadero debate es qué rol asume el Estado frente a la alimentación de su población. ¿Un rol pedagógico limitado a recomendar? ¿O un rol garante del derecho a la alimentación, capaz de intervenir en los determinantes estructurales de la alimentación?

Cambiar un gráfico no transforma un sistema alimentario ni modifica la concentración empresarial, los precios de los alimentos, la publicidad dirigida a la infancia, la precarización del tiempo para cocinar o las profundas desigualdades territoriales que condicionan qué y cómo se come.

Por eso, la nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos invita a mirar más allá del cambio gráfico, cuando se presenta como un simple ajuste técnico o como una recomendación válida para todos por igual, conviene preguntarse a quién beneficia ese enfoque, qué supuestos da por sentados y qué problemas de fondo quedan fuera de la discusión.
infobae

domingo, 11 de enero de 2026

Ensalada de Quinoa con Verduras Asadas

 

 

 


Ingredientes:

  • 1 taza de quinoa
  • Verduras de temporada (como calabacín, pimientos, y zanahorias)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto
  • Hierbas frescas (opcional)
  • Queso feta desmenuzado (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 200°C.
  2. Cocina la quinoa según las instrucciones del paquete.
  3. Corta las verduras en trozos medianos y colócalas en una bandeja para hornear. Rocía con aceite de oliva, sal y pimienta.
  4. Hornea las verduras durante 20-25 minutos o hasta que estén tiernas y doradas.
  5. Mezcla la quinoa cocida con las verduras asadas. Añade hierbas frescas y queso feta si lo deseas.
  6. Sirve caliente o frío como ensalada completa y nutritiva.   (ecoportal) 

 

 

Pasta de pimientos asados y almendras

 

 

 

 


Ingredientes:

  • 2 pimientos rojos asados
  • ¼ de taza de almendras tostadas
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación:

  1. Asar los pimientos hasta que la piel esté ligeramente carbonizada. Dejarlos enfriar, pelarlos y retirar las semillas.
  2. En una procesadora, colocar los pimientos asados, las almendras, el ajo, el vinagre y el aceite de oliva.
  3. Triturar hasta obtener una pasta homogénea.
  4. Ajustar la sal y la pimienta al gusto.         (ecoportal)

viernes, 9 de enero de 2026

Tortilla de brócoli con claras de huevo

 

 


 

 

Ingredientes

Para 2 personas
  • Brócoli (floretes) 200 g
  • Clara de huevo 300 ml
  • Leche o nata líquida 50 ml
  • Levadura de cerveza (opcional) 1 cucharadita
  • Cúrcuma molida 1 cucharadita
  • Pimentón dulce 1/2 cucharadita
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco
  • Sal

Cómo hacer tortilla de brócoli y claras de huevo

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 25 m
  • Elaboración 10 m
  • Cocción 15 m

Cortar los 200 g de floretes del brócoli en piezas pequeñas de un tamaño semejante, aproximadamente, o dejando algunas más grandes para dar otra textura; reservar los troncos y tallos para otra preparación o aprovechar para pelar la parte más leñosa y añadirlos también. Lavar y escurrir con suavidad.

Cocer brevemente al vapor o en el microondas unos 5 minutos (con un poco de agua y cubierto con tapa para este aparato o con film), para dejarlo tierno pero aún firme, un poco al dente. Si se prefiere más tierno, dejar más tiempo.

Batir en un recipiente con unas varillas o un tenedor las claras de huevo con la leche o nata líquida y todas las especias y aderezos al gusto, con la levadura de cerveza nutricional opcional. Se puede añadir también un poco de queso rallado fino.

Engrasar homogéneamente una sartén antiadherente de unos 20 cm diámetro, calentar a fuego medio y saltear el brócoli ligeramente con un poco de sal para darle un toque crujiente. Añadir la mezcla de claras y remover para extender homogéneamente todo bien.

Bajar el fuego y tapar; cocinar suavemente durante unos minutos hasta que el borde esté más firme y el centro cuajado pero aún jugoso; se debe poder levantar la tortilla con una lengua o espátula fina si se introduce por el borde.

Podríamos darle la vuelta a la tortilla como al hacer una de patatas y servirla boca abajo, pero queda más vistosa con el brócoli destacando. Cuando esté al punto deseado, apagar el fuego, pasar la espátula por debajo de la tortilla y deslizar sobre una fuente. Servir con perejil fresco o cilantro picado.

directo al paladar 

 

 

 

Medallones vegetales veganos con arroz

 

 

 

 



Ingredientes

2 raciones
  1. 1 lata de arvejas
  2. 1 lata de porotos colorados
  3. 1 palta
  4. 1 cebolla
  5. 1/2 morrón colorado
  6. cantidad necesaria Harina de garbanzos
  7. 1 taza Arroz
  8. 1 trozo morrón
  9. 1/2 cebolla
  10.  

    Paso a paso

    20 min
  11. 1

    Antes que nada, mejor si usas arvejas y porotos frescos, pero las latas sacan de apuros siempre...

  12. 2

    Fui pisando con pisapapas todo e integrando. Usé harina de garbanzos para unir. Podés usar harina de trigo o fécula de maíz. Sólo la necesaria para unir.

     

    3

    Formé los medallones y los mandé al horno en una fuente apenas aceitada, a unos 180 grados hasta que quedaron cociditos. Para espolvorear utilicé pimentón y orégano

     

    4

    Mientras se hornean los medallones preparé el arroz, sofritando y nacarando el arroz, agua hirviendo y condimentos a gusto

    cookpad 

jueves, 1 de enero de 2026